Renuncia de la voluntad



Un hermano preguntó a abba Matoes: "¿Qué haré si viene un hermano a mí y es día de ayuno o hacia el atardecer?": "Si no te afliges y comes con el hermano, haces bien. Pero si no esperas a nadie, y sin embargo comes, es tu voluntad propia.



Padres del Desierto

Acepción de personas



De todos los seres dotados de libre albedrío Dios es la vida, de todos es la salvación: sean fieles o infieles, justos o pecadores, piadosos o ímpios, de los que están sometidos a las pasiones y de los que gozan de impasibilidad, de monjes o de seglares, sabios o ignorantes, sanos o enfermos, jóvenes o viejos. Esto es así porque la comunicación de la luz y la vista del sol y la sucesión de los tiempos se ofrecen de igual manera a todos, pues "Dios no hace acepción de personas" (Rm 2,11)



Padres del Desierto

Amigo de Dios



Amigo de Dios es el que ordenadamente usa de todas las cosas dadas por la naturaleza y exentas de pecado, y nunca deja de hacer todo el bien que puede.


Padres del Desierto

El prójimo




Fue un hermano adonde estaba abba Matoes y le dijo: "¿Cómo hacían los escetiotas más de lo que manda la Escritura, amando a sus enemigos más que a sí mismos?". Le contestó abba Matoes: "Yo todavía no amo al que me ama, como a mí mismo".



Padres del Desierto

La oración



Si deseamos que nuestras oraciones penetren en los cielos y suban todavía más alto, hagamos por libertar nuestra alma de toda escoria y purificarla del lastre de las pasiones, devolviéndole su agilidad natural. Sólo así su plegaria libre, del peso muerto de los vicios, se elevará sin trabas hacia Dios.



Padres del Desierto

Penitencia




El perdón y el olvido de las injurias son la forma más natural de la penitencia.



Padres del Desierto

Discernimiento



No juzgues demasiado severamente a los que enseñan grandes cosas con palabras, si los ves menos apresurados a ponerlas en práctica; porque a menudo la utilidad de las palabras compensa la penuria de las obras. Porque no todos poseemos igualmente todos los bienes: en algunos la palabra sobrepasa la obra; en otros, por el contario, la obra sobrepasa la palabra.



Padres del Desierto